¿Sabías que pisas fósiles a diario? El museo visible bajo nuestros pies
A veces caminamos con prisa, mirando la pantalla del móvil o pensando en las tareas del día, sin percatarnos de que la historia de la Tierra está justo debajo de nuestros zapatos. No hace falta viajar a un yacimiento remoto ni pagar entrada en un museo para contemplar restos de criaturas que vivieron hace millones de años. Basta con bajar la mirada mientras paseamos por la calle o cruzamos el recibidor de un edificio.
Un mar primigenio frente a la Catedral de Tarragona
Paseado por el centro histórico de Tarragona me paré a observar el suelo del Pla de la Seu, frente a la catedral, y me encontré con una sorpresa: Las losas de piedra que componen el pavimento están repletas de fósiles marinos.
El paso constante de peatones y la erosión de la lluvia durante siglos han ido desgastando la matriz de la roca, sacando a la luz la estructura de antiguos gasterópodos (caracoles marinos), bivalvos y pequeños fragmentos de fauna marina. Pisamos, literalmente, el lecho de un mar primigenio que quedó petrificado mucho antes de que el ser humano existiera.
Observando con detalle las piezas se pueden identificar claramente varios tipos de organismos marinos de hace millones de años:
Gasterópodos (caracoles marinos): Se aprecian varias secciones longitudinales y transversales de conchas univalvas espiraladas.
Bivalvos (fragmentos de conchas de moluscos): Los perfiles curvados, en forma de media luna o de "V" invertida que salpican toda la superficie corresponden a secciones de valvas de moluscos costeros.
Ostras: La tercera imagen corresponde a un bivalvo, específicamente a una ostra. Se aprecian claramente las características de su concha.
¿De dónde salieron estas losas?
Estas losas de piedra provienen de canteras locales y comarcales de la provincia de Tarragona, concretamente de formaciones geológicas de la zona vinculadas a la tradicional Piedra de Santa Tecla y a los afloramientos calcáreos del Mioceno en el Camp de Tarragona.
El origen geológico: Se formaron hace aproximadamente 15 a 20 millones de años en antiguos fondos marinos someros, cálidos y costeros. En esa época, la acumulación masiva de conchas, fragmentos de moluscos, corales y restos de equinodermos quedó depositada y se petrificó con el tiempo, dando lugar a esta caliza bioclástica.
La extracción: Canteras históricas de la región (como las de los alrededores de Tarragona o el entorno del río Francolí) suministraron durante siglos este material tanto para la construcción de monumentos emblemáticos (como la propia Catedral de Tarragona) como para la pavimentación urbana de la Part Alta.
La sorpresa continúa: Fósiles en el portal de tu casa
Pero esta "paleontología urbana" no se limita a las plazas históricas. ¿Te has fijado alguna vez en los escalones o en el zócalo del portal de tu edificio?
Muchos de los recubrimientos y placas de "mármol" ornamental que se han utilizado tradicionalmente en arquitectura e interiorismo son en realidad calizas fosilíferas. Al cortar la piedra en placas pulidas para el suelo o la entrada de una vivienda, los cortes seccionan directamente las conchas fosilizadas.
Si te fijas bien, descubrirás anillos blancos, pequeñas formas ovoides o secciones transversales que no son más que la huella de seres vivos atrapados en la roca durante su formación.
En estas imágenes del recibidor de una casa se observa un ammonite seccionado perfecto, y varios fragmentos de gasterópodos y moluscos.
💡 La próxima vez que salgas a caminar... Desconecta un momento del teléfono y mira dónde pones los pies. Es muy probable que estés cruzando un antiguo arrecife o un fondo marino prehistórico sin darte cuenta.
Lleva un pedazo de la historia del planeta contigo
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